Cuando Leire Pajín fue ascendida a Ministra de Sanidad, Asuntos Sociales e Igualdad, recibió multitud de críticas, desde todas las direcciones. La izquierda criticó que el PSOE se tomase poco en serio un ministerio tan importante para los derechos sociales como era ese y que asignar a esta joven como su responsable era como darlo por muerto. Pero las críticas más fuertes vinieron por parte de la derecha mediática e incluso de cargos públicos de derechas, que profirieron toda clase de insultos hacia el aspecto físico de Leire Pajín y su juventud. Yo siempre consideré positivo que le diesen el puesto a una persona joven, con ideas nuevas y progresistas, además vi positivo que le diesen ese cargo a Pajín porque es socióloga, y siempre se critica que los ministros no se hayan preparado en temas relacionados con su cargo. Desde luego una socióloga pega en el Ministerio de Asuntos Sociales e Igualdad (lo de sanidad es lo de menos, porque dudo que Leire Pajín tenga que intervenir nunca en quirófano ni recetar nunca a nadie un tratamiento). Los estudios de Sociología son quizás los más adecuados para este Ministerio.
Ahora, al menos por mi parte, parece que no me equivoqué al pensar que Leire Pajín podía hacer cosas buenas como Ministra, ya que ha tomado una medida, quizás la primera medida más importante y relevante de su carrera política, que me parece todo un acierto y un avance hacia el progreso, una medida digna de un gobierno socialista (una de las poquísimas medidas realmente socialistas de este segundo gobierno de Zapatero). Hablo del anteproyecto de la Ley de Igualdad de Trato y No Discriminación. La iniciativa se basa en dar un paso adelante en la lucha por la igualdad y contra la discriminación, regulando nuevas sanciones contra casos de discriminación y creando un organismo estatal, la Autoridad Estatal para la Igualdad de Trato y la No Discriminación, cuya función será investigar aquellos asuntos tras los que se escondan actos de discriminación en todas sus vertientes: sexual, racial, de género, de nacionalidad, de etnia, de enfermedad, de religión, etc.
Hay muchas personas que ven con recelo la habilitación de nuevos órganos administrativos, y lo veo lógico, sobre todo después de que el mismo PSOE que ha elaborado esta norma haya intentado sacar adelante mediante la Ley Sinde un órgano administrativo llamado Comisión de la Propiedad Intelectual que prometía convertirse en una especie de Policía del Pensamiento en Internet. Sin embargo no hay que caer en la teoría conspiranoide que difunden algunos medios de comunicación sobre que cuando el Gobierno socialista aumenta la Administración es porque quiere dar al Estado un poder absoluto y masónico sobre nuestras vidas. Yo creo que este órgano estatal cuya función es velar por la igualdad y luchar por deshacer las condiciones de desigualdad de algunas personas es completamente positivo para nuestro país.
Esta ley puede suponer una disminución de situaciones tan habituales como cuando a una mujer no le dan trabajo por su aspecto físico, o la despiden por estar embarazado, o la transformación de algunos colegios públicos en una especie de "guetos" para gitanos e hijos de inmigrantes (algo que, desagradablemente, podemos vr en algún colegio de Sevilla), o la explotación de inmigrantes en algunos puestos de trabajo. Y sinceramente, aplaudo a la Ministra Leire Pajín por presentarla e intentar sacarla adelante. Por lo que a mi respecta, está cerrando muchas bocas.
