miércoles, 3 de noviembre de 2010

¿SOMOS LA GENERACIÓN NI-NI?

Tengo 20 años, y eso me incluye de lleno en lo que hoy los medios de comunicación llaman la Generación Ni-Ni. ¿Qué es lo que eso quiere decir? Eso quiere decir que, según los medios, soy una persona marginal que ni estudia ni trabaja, que está completamente alienado por el ocio, que no soy provechoso para la sociedad y que lo único en lo que me gusta emplear mi tiempo es en emborracharme, drogarme, salir por las noches a desfasarme, etc.

Creo que todas las personas que, como yo, rondan entre los 15 y 30 años, deberían reflexionar sobre este tema y plantearse una serie de preguntas: ¿Pertenezco a la Generación Ni-Ni? ¿Qué es la G.Ni-Ni? ¿Qué quiere decir que somos la generación ni-ni?, e incluso, ¿existe realmente la Generación Ni-Ni?

Yo no creo que exista. Cada año las universidades están más llenas, es un hecho, y cada año ingresan en la universidad mayor número de alumnos provenientes de familias no pudientes. Considero que este ultimo dato es bastante esperanzador, por mucho que algunas personas opinen que estos alumnos sean más malos que alumnos de barrios ricos y que retrasen el nivel de aprendizaje de la clase. Por otro lado, la crisis laboral, es decir, la escasez de puestos de trabajo, precisamente una de sus causas principales es el aumento de gente que quiere acceder al mercado laboral, porque cada vez más gente joven quiere acceder temprano a un puesto de trabajo. Y estos hechos son ciertos, y demuestran que el principal interés de esta generación, más que el de cualquier generación anterior, es el de labrarse un futuro estudiando y trabajando. Precisamente todo lo contrario a lo que venden de nosotros.

Pero entonces, ¿por qué somos nosotros la Generación Ni-Ni y no lo han sido generaciones anteriores? Pues porque los medios de comunicación están ahora muchísimo más descontrolados. Las grandes cadenas de televisión libran una guerra de contenidos brutal y lo que prima en los medios de comunicación convencionales, los que son propiedad de grandes mecanismos de poder, es precisamente vender más que los demás medios y obtener más beneficios. Ý lamentablemente lo que se vende por televisión es el morbo, porque es lo que la gente compra y lo que la gente consume en los medios, así que lo venden en cualquier formato, ya sean las Mujeres Ricas, la Belén Esteban o la Generación Ni-Ni.

¿Pero quién gana realmente con esto? Los medios de comunicación no son libres, como nos dicen los grandes pensadores liberales de nuestro tiempo, no son libres para nada, todos los medios de comunicación con un mínimo de peso pertenecen a mecanismos de poder, grandes grupos económicos poseedores cada uno de ellos de varios medios de comunicación, véase el Grupo Prisa, Bocento o el Grupo Intereconomía por ejemplo. Cada uno de estos grupos hace congresos, reuniones y encuentros para decidir cuáles van a ser los objetivos, principios rectores y fundamento de las emisiones de sus medios de comunicación. La inmensa mayoría de los principales accionistas de estos grupos son influyentes políticos, ricos magnates y grandes empresarios, que son los que realmente deciden qué se emite, cuándo se emite y con qué fin se emite. Hay pensadores, escritores y filósofos que han escrito recientemente algo muy interesante sobre esta moda de la generación ni-ni, lo que dice es que esta mala fama de nuestra generación beneficia precisamente a estos hombres poderosos, que pretenden precisamente evitar la entrada de la gente joven en la vida política y económica que ellos controlan. Muchas personas, al oír o leer esto no se lo acaban de creer, dicen "siempre con las teorías conspiracionistas". Bueno, cada uno que piense lo que quiera, los hechos están ahí y, al fin y al cabo, los que ganan son los que ganan, y los que perdemos somos los que perdemos.

Lo más triste de todo es que están consiguiendo deslegitimar a los jóvenes. Y lo están consiguiendo precisamente por algo que me da mucha pena, que son muchos los jóvenes que se creen lo que dicen de nosotros estos medios de comunicación, y dicen "pero es que es verdad, tanta botellona y tanta mierda". No, alto, soo. Siempre ha habido inmadurez en la juventud, y la va a haber siempre. Un joven maduro no es joven, es un hombre maduro. Que los jóvenes sean inmaduros no es negativo, es algo completamente normal y propio de todas las generaciones. Solo que cada generación de jóvenes ha sido inmadura en lo que ha podido, por supuesto nuestros bisabuelos no se iban de botellona con veinte años, pero porque tampoco podían. Era otra época.

Es verdad que salimos, porque una cosa que nos caracteriza como generación es que sabemos divertirnos. Pero eso no nos convierte en ni-nis, y las pruebas están sobre la mesa. Cada año más alumnos en las universidades, cada año más jóvenes que aspiran a un puesto de trabajo, cada año los jóvenes más cualificados por lo que la competitivad laboral aumenta... Y en los medios nos dicen absolutamente lo contrario... ¿y nos lo creemos? Blanco y en botella, leche.

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