miércoles, 3 de noviembre de 2010

PIERDE LA IGUALDAD

En esta sociedad moderna hay muchas cosas que no comprendo. Una de las que más vueltas me da en la cabeza es, ¿por qué después de todo lo que ha pasado a lo largo del siglo XIX y XX, y después de todas las guarradas que los seres humanos nos hemos hecho unos a otros, seguimos empeñándonos en no reconocer la igualdad?

Me explico. Siglo XIX, una grandísima mayoría de la población explotada en horarios de trabajo marginales, con una calidad de vida pésima y una esperanza de vida mínima, con niños y mujeres explotados en fábricas apenas viendo la luz del día. Aunque suene a topicazo, esa fue la realidad para una inmensa mayoría de la población europea, y si no eran fábricas eran minas o campos de trabajo. Hasta que la situación no fue extremadamente criminal, no nos concienciamos y no dimos un paso alante en la lucha por la igualdad. Luego, en el siglo XX, nos empeñamos en tirar toda esa igualdad por la borda: masacres, fusilamientos, fascismos, campos de reeducación, campos de concentración, torturas... La desigualdad se hizo más grande, porque se sirvió de una dosis de violencia extrema para lograr sus fines.
De nuevo, cuando alcanzó un grado de criminalidad que era imposible negar, volvimos a dar un nuevo paso adelante en la lucha por la igualdad, en este caso en los años 50 el fin del fascismo y del absolutismo dio lugar al nacimiento de la democracia (con excepciones, como en España). Pero de nuevo estuvimos con las mismas, la globalización esconde tras de sí la explotación infantil en muchos estados, el Tercer Mundo se hace cada vez más grande y cada vez más pobres, niños soldados, multinacionales que favorecen la extensión de la pobreza y de la miseria, 800.000 muertos al día (la media) por falta de alimentos, etc. La desigualdad se sirve de una nueva arma: la globalización, los medios de comunicación tramposos que manipulan la información...

Y este último año vemos como esta situación se radicaliza. La expulsión masiva de gitanos de Francia es un ejemplo. Las medidas económicas ultraliberales por toda Europa, los recortes del sector público por todo el mundo fomentan la toma de poder de los mercados y agrupaciones internacionales como el FMI y los bancos mundiales, que, sin que les hayamos elegido democráticamente deciden las políticas económicas y por lo tanto sociales que deben llevar a cabo los países que se quieran llamar civilizados.

Y cuanto más avanzamos hacia lo que los liberales más radicales llaman un mundo libre y mejor, la igualdad es la que pierde, y con ella todas las personas humildes y los pobres del mundo. Cada año son más los pobres, y cada año son menos los ricos, pero esos pocos son cada año más ricos. Y volvemos a retroceder, y vuelve a perder la igualdad. Espero con muchas ganas que la gente vuelva a cansarse y volvamos a luchar todos juntos por la igualdad.

Posdata: Ayer arrasó en las elecciones legislativas estadounidenses el Tea Party, el ala radical y más ultraconservadora del Partido Republicano, que defiende los campos de concentración de inmigrantes aún vigentes en algunos estados de EEUU.

1 comentario:

  1. La gente se pregunta dónde está el problema, qué deben hacer los políticos, o simplemente miran a otro lado, vivir en la cara buena del sistema hace no querer mirar más allá de nuestras narices.

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