martes, 14 de septiembre de 2010

DECEPCIONES


Hasta hace poco, no conocía las posibilidades que puede aportar un blog al desarrollo mental de una persona, y veía raro que amigos y compañeros se hiciesen blogs y escribiesen en Internet. Decidí hacer yo también uno cuando en una revista universitaria de Internet rechazaron un artículo que les envié alegando que iban a eliminar la sección de opinión. ¿Eliminar la sección de opinión? ¿En pleno siglo XXI, en plena época del auge de la libertad de expresión y la comunicación por Internet? Me sonó raro.

Yo creo que cuanta más información recibimos, más necesitamos expresarnos y comunicarnos, es por eso por lo que cuanto más nos bombardean con información mediática más prosperan en nuestra sociedad la música rap, el graffiti, el arte urbano, y también los blogs. Yo necesitaba expresarme de alguna forma, por eso me pareció interesante hacer un blog. Para mí, un blog es un espacio muy personal, muy íntimo, donde puedes escribir lo que piensas y lo que sientes con total libertad, y ponerlo en público para compartir esas ideas y opiniones con los demás. Yo no pretendía ni ofender, ni insultar, ni que me juzgasen o considerasen mejor o peor por nada que escribiese aquí, sólo pretendía simplemente dar mi opinión, sólo eso. No había ni hay ningún tipo de malicia en mis intenciones.

Digo esto porque recientemente me han insultado y menospreciado por algo que creo leyeron en este blog. Además de que en Internet parece que se han hecho pasar por mí, dejándome como una especie de “comunista exaltado” y poniendo en mi boca insultos y cosas bastante radicales que yo no he dicho ni he escrito, porque no las pienso y, ni mucho menos, las habría escrito jamás en un espacio público. No por miedo a las repercusiones, sino por miedo a ofender a alguien.

Y me parece sinceramente una mierda, porque estaba ilusionado con el blog. Me gustaba porque, aunque sé que no me lee ni mi hermano pequeño, me sentía bien escribiendo en él, por el simple hecho de estar expresándome y ejerciendo mi libertad de expresión, que al fin y al cabo creo que es para eso para lo que están los blogs y por lo que han tenido tanto bombo. Nunca en mi vida me las he pretendido dar de listo con nadie, ni imponer mi forma de pensar a nadie, ni nada por el estilo. Nunca. Por eso me sorprenden las reacciones de algunas personas.

No podía guardarme esto, lo siento. Es que me parece, de verdad, lamentable. Creo que, en vez de criticar y boicotear las posturas y opiniones de los demás, deberíamos todos hacernos un blog, un hueco en Internet, donde podamos escribir tranquilamente nuestras opiniones. Así se fomentaría de forma sorprendente tanto la libertad de expresión como la tolerancia y el respeto a los pensamientos de los demás, que es algo que no debe perderse nunca. Y eso es todo, sólo añadir que me estoy planteando en serio si seguir escribiendo, porque para esto como que paso.

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